21 dic. 2011

Dulce otoño

Las hojas seguían la dirección del viento. Las hormigas veían los últimos rayos de sol.
Me encontraba con mi guitarra en la mano -intentando componer algo- pero solo me salía tu nombre. El invierno estaba a la vuelta de la esquina. Llegaría el frío, una estación larga, pero supongo que igual que las otras.
Me encanta el otoño, el color de las hojas, el olor de las castañas. No hace ni frío ni calor.
Me gusta que llueva y que a los 5 minutos haga mucho calor. También me gusta tus ojos color manzana y tu olor sabor cereza.
Al final llega el invierno, siempre lo estropea todo, con el cielo cerrado por las nubes y los relámpagos marcando el tic tac del reloj. 

19 dic. 2011

Gracias

Si tengo que destacar algo del 2011 es que he conocido a personas que han cambiado mi forma de ver la vida. Me han hecho madurar y cambiar a una velocidad de vértigo.
He podido abrazar a personas increíbles que no están a mi lado. He podido ver cómo se iban personas a las que yo imaginaba increíbles, pero que no lo eran realmente.
Me he reído muchísimo. He sido fuerte y he luchado contra mí misma. Contra mis defectos y virtudes.
También he llorado y he tenido mis momentos de debilidad. Aunque pise fuerte y tenga una sonrisa, mi mundo a veces se hunde.
Solo espero que el 2012 sea más increíble aún.

8 dic. 2011

es la hora

Ya es hora de que diga basta. Aprender a decir no. Elegir el camino equivocado. A fallar, caerme y tener que levantarme yo sola. Ya es hora de que aprenda de mis errores. De no sufrir más en silencio.
Es hora de decir que no puedo más. Es hora de que empiece a decidir mi vida. A elegir el camino y con qué gente juntarme. Donde vivir, donde trabajar. Quiero que no me quede nada por hacer.
Porque para eso estoy aquí, para vivir la vida. Para vivir MI vida. 

7 dic. 2011

Cuando me senté en el banco de aquella plaza maldita, todo lo malo desapareció. Con los pelos de punta y la nariz congelada por el frío. Con las manos dentro de los bolsillos y la mirada perdida en tus ojos. Me levanté de golpe, mi cabeza sufrió un cortocircuito pero no tan brusco como el que sintió mi corazón. Me susurraste al oído que querías toda una vida conmigo. No sé que acabo sucediendo.
Más tarde lo recordé, 
me juraste un para siempre y aun sigo esperando.

6 dic. 2011

Cuando te das cuenta de que hay gente que la ves una o dos veces al año. O cuando solo has visto a esas personas una o dos veces en tu vida.
Entonces piensas: que sería de mí sin estas personas. Están a más de 600 kilómetros. Te escuchan, te apoyan, aunque a veces no te comprendan. Sabes que estarán ahí toda la vida.
Las quieres muchísimo y le agradeces todo y más.
Siempre las echas de menos. Y no le puedes abrazar cuando tú  quieras. Te dan consejos y te animan.
Os quiero muchísimo y no os quiero perder en la vida. 


En momentos difíciles suele haber algo o alguien que te hace sacar una sonrisa. Sólo puedo decir que gracias por tanto.
No sé si alguna vez habéis sentido lo que siento después de cada concierto. Cuando te tiras una puta semana pensando en que llegue ya el sábado para ir allí y darlo todo, cantar todas las canciones -hasta las que no te sabes, no importa-